El 4 de mayo de 2026, Princeton Family Eye Care detectó actividad sospechosa dentro de su entorno de correo electrónico y contrató a expertos externos en ciberseguridad. Para junio de 2026, se determinó que un tercero no autorizado había accedido a una cuenta de correo electrónico de la empresa. Posteriormente, se contrató a una firma de revisión de datos para analizar la cuenta afectada.
Según se informó, la filtración expuso información de identificación personal sensible e información de salud protegida de 933 residentes de Texas. Esto incluyó nombres, direcciones, fechas de nacimiento, números de Seguro Social, números de licencia de conducir, números de identificación emitidos por el gobierno (como pasaportes o tarjetas de identificación estatal), información médica, números de historial clínico, detalles de tratamientos e información de seguros de salud.