The Coca-Cola Company reveló un ciberataque a su subsidiaria Fairlife en una presentación del Form 8-K de la SEC el 16 de julio de 2026. Este incidente involucró el acceso no autorizado a los sistemas relacionados con la producción de Fairlife a través de un evento de ransomware, lo que provocó una suspensión temporal de las operaciones de fabricación en EE. UU. Coca-Cola ha notificado a las autoridades y ha activado los protocolos de respuesta a incidentes.
En este momento, no se han confirmado públicamente los tipos de datos específicos expuestos, el número de personas afectadas ni los estados impactados. Coca-Cola declaró que el alcance total, la naturaleza y el impacto del incidente aún están bajo investigación. No se ha confirmado la exfiltración de bases de datos con información personal de los consumidores, como SSN o registros financieros. La calidad y la seguridad de los productos no se vieron afectadas.